Penske demostró un razonamiento crítico que contribuyó en gran medida al éxito de su proyecto de IA: reglas antes que herramientas. Está claro que hay muchas herramientas de IA a tu disposición, y muchas de ellas pueden ayudarte a obtener conocimientos fiables y valiosos. Pero esas herramientas no sirven de nada sin estrategias y políticas sólidas y bien concebidas que ofrezcan información sobre su uso. Entonces, ¿por dónde empezamos?
Tal y como se ha mencionado en la parte 1, aplicar la diligencia debida a la gobernanza y la calidad de los datos es un primer paso fundamental. Establece las directrices que influirán en todo el ciclo de vida de los datos, desde su creación, pasando por la recopilación, el almacenamiento y la eliminación, incluyendo quién puede acceder a esos datos o utilizarlos en cada paso. Es probable que también debas adaptarte a la legislación o las normativas que determinan la forma en que tu sector aborda y gestiona las cuestiones de gobernanza y privacidad de los datos, así que debes asegurarte de que tu marco de actuación las tenga en cuenta y definir una supervisión clara de la ética, los métodos de mitigación de sesgos y el entrenamiento.
Además, es importante asegurarse de que tus planes para los datos y la IA tengan sentido para los planes de tu empresa y, a continuación, establecer objetivos que sean relevantes, medibles y alcanzables. Si usas la IA generativa, puede que tu métrica principal sea la velocidad. Si implementas una solución agéntica, quizá sea la satisfacción de los empleados o de los clientes. ¿Trabajas en un sector muy regulado? En ese caso, la conformidad y la auditabilidad podrían predominar por encima de todo. Elige las métricas que más te interesen y céntrate en esa lista. Si te planteas demasiados objetivos, te arriesgas a no conseguir ninguno.
Si tienes que desarrollar una iniciativa de IA, pero no tienes en mente ningún caso de uso específico, basta con que pienses en un proceso que podría beneficiarse de la automatización. Sé sincero. Se te han ocurrido cientos, ¿verdad? Nuestra recomendación es que te centres en procesos específicos, como la generación de conocimientos o la atención al cliente. Estos cambios incrementales son más fáciles de "vender" a las partes interesadas, ya que maximizan el rendimiento y cambian de manera positiva el funcionamiento de tu negocio (en lugar de cambiarlo por completo).
Además, cuando tu personal cuente con el apoyo necesario para realizar tareas de desarrollo y más estratégicas, es cuando realmente se te considerará un líder de datos. Deja que la IA se ocupe de todas las tareas tácticas y engorrosas: detección de fraudes en tiempo real, desarrollo de modelos predictivos para dispositivos del IoT, aprobaciones automatizadas de créditos y generación de informes.